En las últimas semanas, se han ventilado quejas públicas de un grupo de interés singularmente sensible: los padres de niños con cáncer.

Han tomado las calles para bloquear el tráfico y denunciar públicamente la escasez de medicamentos contra el cáncer en los hospitales públicos de todo el país, una escasez que amenaza la vida de sus hijos.

El presidente, Andrés Manuel López Obrador, se comprometió a transformar el moribundo régimen de salud pública de México en un servicio de alta calidad y sin costo alguno.

Las protestas han provocado reacciones acusatorias de López Obrador, quien rechaza cualquier sugerencia de que sus recortes presupuestarios o reformas en los sectores de la salud y las finanzas tengan algo que ver con la falta de medicamentos.

¿Qué está haciendo el gobierno federal?

El gobierno ha dicho que está dispuesto a acabar con la corrupción en el sector salud, por lo que se ha negado a “ceder ante las presiones” y por eso ha adquirido los medicamentos en otros países.