Capitanes volvió a su hogar después de tres semanas de jugar fuera, pero la noche en contra de los Libertadores de Querétaro no tuvo un final feliz. Un connato de bronca en las gradas desató la violencia en la recta final del encuentro, por lo que la victoria de Capitanes terminó manchada y con la espera de la postura de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP) ante este suceso.

 

La quinteta capitalina comenzó con algunas dificultades en los primeros dos cuartos, al grado que tuvieron que irse al descanso con una desventaja de una unidad (44-45). Como había sido la costumbre, Brent Jackson, Reginald Larry y el armador Cézar Guerrero se volvieron a combinar y en la primera mitad lograron sumar 30 puntos para Libertadores.

 

A pesar de las ausencias de Héctor Hernández y Gabriel Girón, los anfitriones regresaron a la duela y, de la mano de Rigoberto Mendoza e Ismael Romero, tomaron la delantera en el tercer cuarto, para comenzar a encaminar el triunfo. El “Cubanazo” finalizó el periodo con un nuevo doble-doble (15 pts, 12 reb), mientras que Mendoza se posicionaría como el mejor anotador con 10 canastas encestadas en 16 intentos al aro.

 

Romero se mostró frustrado en gran parte de la segunda mitad, pero aún así logró encestar 21 puntos en casa.

Romero se mostró frustrado en gran parte de la segunda mitad, pero aún así logró encestar 21 puntos en casa. | Fuente: Capitanes CDMX Twitter

 

Seis puntos separaban a los equipos (68-62) al comenzar el último periodo, Capitanes parecía tomar una ventaja relativamente amplia al avanzar los minutos, pero la escuadra dirigida por Christopher Silva no se dio por vencida y complicó al equipo rival. Faltaban menos de dos minutos por jugar y, gracias a una bandeja de Brent Jackson, los Libertadores se colocaron a cuatro puntos (86-82) por detrás del combinado de Ramón Díaz.

 

El encuentro continuó cerrándose gracias a un triple del mismo Jackson (87-85) y el juego estaba para cualquier equipo. El calor sobre la madera estaba al rojo vivo. Capitanes manejaba, mediante “Pery” Meza, una de las últimas posesiones del duelo y todo parecía nublarse para los guardianes del Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera.

 

Meza perdió el balón en una confusión con Romero; Cézar Guerrero se apoderó del esférico y se lo cedió a Brent Jackson para que este pudiera empatar el partido. En segundos, “Pery” se posicionó para recibir una falta ofensiva de Jackson en el otro costado y la temperatura en territorio capitán reventó el termostato cuando la árbitro Hortencia Sánchez pitó en favor de los locales.

 

La banca de los queretanos explotó ante esa decisión arbitral -con 12 segundos por disputar- y, mientras los jugadores discutían en la duela, el calor llegó hasta las gradas y los golpes se presentaron entre la afición capitalina y un sector de seguidores de la organización de Libertadores.

 

 

Puños y patadas volaron, ni uno de los ubicados detrás de la banca se libró de esta violencia. El equipo de seguridad del inmueble no pudo detener de inmediato la trifulca y uno de sus integrantes tuvo que ser atendido por el Servicio Médico tras ser impactado en la frente. La discusión detuvo el enfrentamiento en la cancha por más de cinco minutos y dejó un mal sabor de boca entre los aficionados, después de que en todo un año no se había presentado una situación de esta magnitud en el Juan de la Barrera.

 

“Capitanes condena todo lo que ha ocurrido en la tribuna. Una cosa es lo que pasa en la cancha y otra es lo que pase fuera. Condenamos cien por cien cualquier acto de violencia porque estamos aquí para jugar un partido duro. Todo se deja en la cancha y esto no se puede volver a repetir”, sentenció el entrenador Ramón Díaz ante los medios. “No sé de qué equipo habrán sido, pero aquí condenamos cualquier tipo de agresión”.

 

El trabajo arbitral dejó sensaciones de controversia a un nivel elevado, pero el mismo coach añadió que ello no es excusa para lo sucedido con el público: “Los árbitros se pueden equivocar porque son humanos, como nos equivocamos los entrenadores y los jugadores, pero eso no es motivo para echarles la culpa de lo sucedido. Me voy triste porque hoy me vale haber ganado o no; me voy así porque esta no es la imagen que hay que darle a los jóvenes, ni la que debe transmitir el baloncesto. Esto no puede suceder en la liga”.

 

Meza descalificó por completo el acto de violencia y comentó que su jugada defensiva fue bien vista por el cuerpo arbitral.

Meza descalificó por completo el acto de violencia y comentó que su jugada defensiva fue bien vista por el cuerpo arbitral. | Créditos: Gabriel Ramírez

 

Por su parte, el líder de la familia capitán, “Pery” Meza, dejó en claro que el basquetbol no tiene ninguna relación con lo ocurrido y espera sea la última ocasión que deba vivir algo de este estilo.

 

“Desgraciadamente, se calentaron los ánimos arriba y eso es lo que no queremos. El basquetbol es para unir a las personas y no para dividirlas. Estamos muy decepcionados de las personas que hicieron eso y esperamos que se tomen las medidas para que no vuelva a pasar”, comentó el también antiguo base de la Selección Mexicana.

 

Sobre la situación, el estratega de Libertadores, Christopher Silva, se dijo estar sorprendido sobre la pelea y, a pesar de la cercanía de su banca con el evento, se desentendió de cualquier relación con lo sucedido.

 

Finalmente, a pesar de que la violencia dejó el partido en un segundo plano, Capitanes consiguió llevarse los honores con un score final de 92 a 85.

 

Hasta el momento de redactar este texto, ni la liga ni Sergio Ganem, presidente de la LNBP, se pronunciaron en relación a la violencia sucitada y tampoco sobre las medidas que pueda llegar a tomar la competición.

 

La serie continuará este sábado 10 de noviembre cuando se vuelvan a ver las caras estas franquicias en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera, en punto de las 18:00 horas.