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La corrupción en México ya tiene su diccionario

4 octubre 2016 por
“Chairo”, “Prole” y “Moche” son términos que se han ganado un sitio dentro del argot mexicano. Pueden escucharse en un vagón de metro, en la fila de la taquilla de un cine e, incluso, en el discurso de un funcionario público. Estas palabras tienen un significado único en México, desconocido en el diccionario de la Real Academia Española.

Al grito de "¡Viva la prensa libre!" la caricaturista Cintia Bolio se mostró feliz de representar a su gremio | Imagen: Héctor Tapia

Con el espíritu de otorgarles un sitio dentro de una obra literaria nace el Corrupcionario Mexicano, un compendio de hasta 300 palabras y frases relacionadas a prácticas de perversión política o social, que tiene como protagonistas a la caricatura y el humor. Esta obra es una invitación para reflexionar y formar ciudadanía, de acuerdo con sus creadores, los empresarios Alejandro Legorreta y Gustavo Rivera. “No es un trabajo para salir a decir lo mal que está México”, aseguró Legorreta en la presentación del libro, el pasado 27 de septiembre en el Museo Memoria y Tolerancia (MyT). Esta obra no se puede atribuir a un solo autor, ya que reúne el trabajo de 17 caricaturistas que aportaron su dibujos de manera gratuita. Entre este grupo de los también llamados “moneros” se encuentran nombres como Rictus, Patricio Monero y Ricardo Cucamonga. Los anteriores fueron representados en la presentación del libro por la dibujante mexicana Cintia Bolio. “(Los caricaturistas) tenemos un reto importante. Podemos enseñar a nuevas generaciones a conocer el enemigo a través del humor”, aseguró Bolio. El villano ilustrado en las páginas del libro no pertenece a un determinado partido político o a una institución específica de la iniciativa privada. Tampoco es exclusivo de los ricos o los pobres. Como establecen los tres capítulos del libro, la corrupción es de ellos, de nosotros y de todos. El cineasta Diego Luna representa al lector por medio de una introspección que, plasmada en el prólogo de su autoría, busca contagiar a otros.

Diego Luna reconoció que la industria cinematográfica no está exenta de prácticas corruptas | Imagen: Héctor Tapia

“(Cuando leí el libro) me reí y me reí hasta que me empezó a dar así como acidez. Me empecé a sentir incómodo conmigo. (El libro) es un espejo incómodo en el que nos hace falta vernos”, compartió el también actor en el auditorio del MyT. Luna, entre muchos papeles, ha interpretado a un futbolista rudo, un antiguo amor de Frida Kahlo, y próximamente dará vida a un capitán intergaláctico en Star Wars: Rogue One. Pero el papel que lo motivó a formar parte de esta iniciativa es el que vive diariamente: padre de familia. “Desde que tengo hijos me cuestiono lo que hago una y dos veces. Deseo que estos términos (descritos en el libro) no se vuelvan parte de la realidad de mis hijos”, reflexionó el director de la cinta Abel. El libro tiene un costo de 199 pesos y está disponible en distintas librerías del país. Los significados alternativos de “abogánster” y “mirrey”, entre otros, también se pueden consultar en la página web oficial www.corrupcionario.mx Aquí te compartimos algunas definiciones que se encuentran en las páginas del Corrupcionario Mexicano:
  • Huacal: Caja artesanal diseñada para cargar frutas y verduras, pero adaptada para expropiar la vía pública, al igual que las cubetas, los botes y hasta las mecedoras. Es común verlos abajito de las banquetas para decirle al mundo que ese lugar me pertenece.
  • VIP: Very immune people. De esa gente que nunca conocerá el castigo de sus actos ilegales porque “Qué oso, guey”.
  • Hoy no circula: Política ambiental y de movilidad urbana del Gobierno de la Ciudad de México. Desde su instauración, en 1989, ha sido tan efectiva como el Cruz Azul en las finales del fútbol mexicano.

Héctor Tapia Martínez

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