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Banksy: el arte urbano como protesta social

por Romina Hernández

4 diciembre 2020

Desde los años 90 se le llamó arte urbano a las expresiones artísticas contemporáneas que se manifiestan en un espacio público.  Varios países consideran estas intervenciones como vandalismo, otros, como una forma de protesta legítima, y el debate no termina. ¿Hasta dónde llega la línea entre el arte y el vandalismo? Para responder esta pregunta, te hablaremos primero de un artista misterioso, con un humor muy negro e irreverente: Banksy.

¿Quién es Banksy?

Es un hombre inglés, un artista al que le gusta jugar futbol y provocar. Al menos eso es todo lo que se sabe de él, a pesar de que varios expertos afirman que se podría tratar de un grupo.

Sus obras han aparecido en Inglaterra, Israel, Canadá, y otros lugares alrededor del mundo. Le gusta exponer controversias políticas del momento, y los “trapos sucios” de la sociedad moderna.

A propósito, la doctora en Historia del Arte, y profesora de la Universidad Panamericana, María Molina dice:

“Es una figura que hacía falta en el arte contemporáneo. Es disruptivo, revolucionario, antisistémico, crítico con el mercado del arte […] nos hace reír y sabe meter el dedo en el ojo en los problemas de nuestra sociedad”.

El artista utiliza en su mayoría stencils para realizar sus obras. Es decir, plantillas que hace previamente, de manera que simplemente llega a una pared, lo coloca, lo rellena con pintura en aerosol, y se retira.

La idea de usar estas plantillas fue no solo por la facilidad que le dan para seguir en el anonimato, sino también por su historia. Las plantillas son usadas por grupos revolucionarios para esparcir rápidamente sus ideas por las ciudades.

“Los stencils tienen una historia extra detrás, han sido usados para iniciar revoluciones y para detener guerras” le dijo Banksy a su amigo Tristian Marco.

¿Lo más interesante? Nadie tiene idea de quién es. Algunas teorías apuntan a que se trata de Robbin Gunningham, un músico residente de Bristol (un barrio en Inglaterra donde aparecieron sus primeras obras), pero nada ha sido confirmado. 

Sin embargo, el anonimato es parte de su imagen, y sus fans no parecen preocupados por saber quién es.

Incluso, cuando lo eligieron como una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Times, apareció en la foto con una bolsa de papel en la cabeza.

Es un artista muy completo, ha hecho intervenciones en las calles, un hotel, un Disneyland macabro, y hasta su propia Academia no autorizada.

Por cierto, su más reciente obra te parecerá muy divertida, y es que a pesar de todo, él también está trabajando desde casa…

La protesta

Expertos como Luis Britto García, un historiador venezolano, consideran al arte urbano como un género que defiende ideas revolucionarias y reconquista las calles de las ciudades, para comunicarse con los ciudadanos.

Hablan de estas expresiones como una forma legítima de protesta, un arte que nació en las clases más bajas de la sociedad en el mundo contemporáneo. Pero tiene sus inicios desde hace siglos (se encontraron opiniones sobre el Estado inscritas en las paredes en los restos de Pompeya).  

Los mismos artistas urbanos consideran que el lugar donde hacen sus obras, es parte fundamental de la misma. Ernest Pignon, uno de los pioneros del street art, dice:

“La obra no es la imagen en sí, es la interrogación que puede provocar en cuanto al lugar”.

Esto tiene sentido cuando pensamos, por ejemplo, en la obra de Banksy Hijo de un inmigrante de Siria. Una imagen de Steven Jobs como inmigrante con una Macintosh en la mano, que apareció en un campamento de refugiados en Francia.

Aunque la idea de que el “arte refinado” y válido pertenece sólo a un museo está a punto de perderse, aún hay expertos que califican a estos actos como vandálicos.

Francisco Reyes, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y estudioso del street art, califica al graffiti como vandalismo porque afirma que los graffiteros no tienen una idea concreta de qué es el arte.

Sin embargo, la Doctora María Molina también nos dice que "hay muchos graffiteros en el mundo, pero no todos son Banksy”.

¿Banksy puede ser considerado vandalismo?

Una obra de Banksy está valorada entre 10 mil y 50 mil dólares. Muchas veces retiran sus obras sin su consentimiento, y arman exposiciones a su nombre que resultan ser falsas

Banksy se opone a la guerra, habla de la inmigración, el racismo, la desigualdad social y hasta la infancia que se le arrebata a los niños en medio de las crisis, entre otros temas. Sus obras aparecen en forma de fotografías por las redes sociales, visibiliza los problemas de la sociedad moderna. 

¿Es Banksy un simple vándalo o un genio?

La doctora Molina asegura que en las ciudades Banksy ya no es molesto por su presencia, sino por su mensaje.

Pese a todo, las intervenciones revolucionarias e incómodas de Banksy seguirán apareciendo por los rincones de las ciudades, para lanzarnos a la cara nuestros peores defectos como sociedad. Todo, al alcance de nuestros ojos. El arte ha salido de los museos directo a las calles.

“Es la primera vez que el mundo del arte le ha pertenecido al pueblo, tenemos que hacer que cuente” comentó Bansky en su última entrevista en 2003.

También puedes leer: Banksy pierde una icónica bicicleta en una de sus últimas obras urbanas

 

 


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