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Ballenas Jorobadas en su camino a la recuperación

por María Paula Zavala

23 diciembre 2019

La población de ballenas jorobadas se veía al borde de la extinción a inicios del siglo XX. Hoy Gracias a la extinción de la caza comercial, las ballenas jorobadas recuperan sus números y van en camino de recuperación, alcanzando las cifras previamente pérdidas.

Se estima que las ballenas que frecuentan la parte suroeste del atlántico llegaron a ser un total de 27 mil; este grupo se redujo a unos cuantos cientos por los barcos a vapor y arpones que operaban fuera del territorio británico de Georgia del Sur.

Un nuevo estudio en la zona muestra que las ballenas jorobadas han recuperado sus números, alcanzando a ser casi la misma población que era antes. Se reconoce que la cantidad de ballenas jorobadas que hoy se encuentran en la zona ronda la cantidad de 25 mil mamíferos, que es más del 90% de los niveles registrados pre-explotación.

¿Cuál fue el problema?

Existen siete grupos de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) en el hemisferio sur, cada uno puede ser descrito de acuerdo a su distinta genética y su carácter migratorio.

Este grupo en específico se cría en el invierno de las costas de Brasil y se traslada a las aguas Antárticas y Sub-Antárticas durante el verano para atascarse de las multitudes de crustáceos como Kril. Es esta excursión por alimento que trae a los mamíferos en contacto con la pesca industrial establecida en Georgia desde 1904.

Las ballenas jorobadas fueron la primera especie objetivo en las aguas cercanas a la costa de la isla británica (South Georgia), lo que causó que la cantidad de estos mamíferos disminuyera considerablemente hasta alcanzar números insostenibles.

Para 1920, ver estos seres se había vuelto un lujo, se volvió cada vez más difícil ser testigo de estos animales. Los buques balleneros nada más eran capaces de observar y atrapar unas cuantas docenas de ballenas al año.

Un especialista dijo a BBC News; Las estaciones balleneras pudieron continuar sus actividades gracias a que cambiaron a otras especies como rorcual común, rorcual boreal y ballenas azules, lo que causó un colapso secuencial.  

Lo que ahora nos debe de preocupar ahora

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza enlista a las ballenas jorobadas como una de las especies menos preocupantes dentro de la “Red list of endangered species”. Sien embargo, existe poca certeza acerca del preciso estado de las subpoblaciones existentes.

También está la cuestión de cómo los números aumentados en este grupo del Atlántico sudoeste jugarán en la dinámica del ecosistema.

Las ballenas jorobadas consumen toneladas de kril al año y aun no se sabe qué tanto puede limitar la abundancia de los recursos alimenticios a otros depredadores. Un ejemplo que nos da la BBC es que en el sur de Georgia es hogar de grandes comunidades de pingüinos y lobos marinos, que también se alimentan de crustáceos como el kril, que se está restringiendo su alcance, moviéndose cada vez más a los polos a medida que los océanos se calientan.

Las ballenas jorobadas son sólo un ejemplo de lo que la caza causa a mamíferos marinos. El efecto de la pesca industrial y la sobreexplotación de ecosistemas pueden lleva a la extinción de maravillosas especies como lo son las ballenas. El simple hecho de que la caza de éstos animales sea hoy en día una actividad ilegal, ya es un gran avance y una gran aportación a la conservación de espacies y ecosistemas. 

(Información de BBCNews: https://www.bbc.com/news/science-environment-50040887 )


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